Este lunes 27 de abril se confirmó la muerte de Gerry Conway a los 73 años, una noticia que dio a conocer Marvel Comics y que rápidamente empezó a circular entre lectores, fans y gente que, incluso sin ubicarlo del todo por su nombre, sí creció con lo que escribió; porque Conway no solo creó personajes, también cambió la forma en la que se sentían las historias.
El momento en que todo se volvió más real
A principios de los setenta, Conway tomó el control de The Amazing Spider-Man cuando tenía apenas 19 años; en ese momento, los cómics todavía se movían en una lógica donde el héroe, al final, siempre encontraba cómo salir adelante, pero todo eso cambió cuando escribió la muerte de Gwen Stacy, un giro que no solo impactó por lo que ocurría en la historia, sino por lo que dejaba claro: había cosas que no se podían arreglar.
A partir de ahí, el tono cambió y las historias empezaron a cargar con consecuencias más visibles, mientras los personajes dejaban de sentirse intocables.
Un personaje que no pide permiso
Un año después, Conway co-creó a The Punisher, quien apareció primero como enemigo de Spider-Man, pero no tardó en tomar su propio camino; Frank Castle no estaba hecho para caer bien, era directo, violento e incómodo, y justo por eso terminó funcionando, hasta convertirse con el tiempo en uno de los rostros más reconocibles de Marvel, con historias propias y múltiples adaptaciones fuera del cómic.
Entre Marvel y DC, sin quedarse quieto
Conway no se quedó en un solo lado, también trabajó con DC Comics, donde participó en la creación de personajes como Jason Todd, Firestorm y Killer Croc; además, formó parte de un cruce que en su momento parecía imposible, Superman vs. The Amazing Spider-Man, donde dos universos compartieron historia en una época en la que eso no era común.
También ayudó a desarrollar a Ben Reilly, un personaje que todavía hoy divide opiniones entre quienes siguen de cerca al Hombre Araña.
Escribir más allá de la viñeta
Su trabajo no se quedó solo en los cómics; Conway también escribió para televisión, en series como Law & Order y Diagnosis: Murder, moviéndose entre formatos sin perder de vista lo esencial: contar historias que engancharan.
Los últimos años
En 2022 fue diagnosticado con cáncer de páncreas, lo que derivó en una cirugía y en un proceso médico complicado, con varias hospitalizaciones; en 2023 él mismo compartió que estaba libre de la enfermedad, por lo que su muerte se siente inesperada, y hasta ahora no se ha confirmado la causa.
Lo que deja
Más que una lista de personajes, lo que Conway deja es una forma de contar, historias donde lo que pasa importa, donde las decisiones pesan y donde no todo tiene solución; hoy, figuras como The Punisher o Jason Todd siguen apareciendo en nuevas versiones, en cine, en series y en otros formatos, y siguen ahí porque funcionan, en gran parte, por cómo fueron escritos desde el inicio.




